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domingo, 28 de enero de 2018


"Todo gran viaje empieza con un primer paso"... Pero debes saber que ese paso lo tienes que dar tú, nadie lo dará por ti.
Has ido a cursos de comunicación asertiva, positiva, comunicativa... hablar en público, sin público, comunicación verbal, no verbal, motivación, desmotivación... has asistido a charlas, has visto vídeos, has leído y desleído mogollón de libros sobre el tema... ¡Vale! Eres consciente de que una comunicación eficaz es vital para tu crecimiento personal y profesional... Te lo has currado. ¡Enhorabuena! PERO... Aún te pones nervioso y te asustas cuando tienes que exponer algo delante de varias personas... Aún te bloqueas y te quedas en blanco o tartamudeas, dudas, tropiezas... Aún te dices a ti mismo, día tras día: "Mañana lo haré" cuando tienes que solucionar algún conflicto con alguien, cuando tienes que pedir algo... y ese mañana, siempre es mañana... Aún escuchas esas vocecillas que habitan en tu cabeza y que te intentan convencer (algunas veces lo consiguen) de que no lo hagas, que no es el momento, que te van a decir que no, que otra decepción te va a doler más que la anterior, que por qué, que para qué, que qué... y ya ni te cuento si esas voces viven fuera de tu cabeza, a tu alrededor... Todas esas voces, las internas y las externas, gritan tan fuerte, que no dejan que escuches tu propia voz, al mismo tiempo que despiertan ese gusanillo que revuelve las tripas y hace sudar las palmas de las manos y que hace que te preguntes que porqué te metes en esos "fregaos"... Aún estás asediado por todas esas cosas que atenazan tus ilusiones y emborronan tus objetivos... Si te sientes así, quizás sea el momento de tratar todo eso de manera específica. Ten en cuenta que, del mismo modo que una empresa nunca mantendría en su nómina a un trabajador que no cumpliera con sus obligaciones y, mucho menos, que trabajara en contra de los intereses de la compañía, que entorpeciera su crecimiento o que beneficiara a la competencia, nosotros no debemos mantener todas esas sensaciones y obstáculos que trabajan en nuestra contra, que dinamitan nuestros estímulos, que nos dejan en ridículo en cuanto menos lo esperamos. El secreto no es eliminarlas totalmente, algunas de ellas es imposible eliminarlas, lo que debemos hacer es cambiar su "ADN" para que trabajen en nuestro beneficio. Por ejemplo: los nervios previos a una intervención en público, a una visita a un cliente potencial, a una reunión, a una exposición, etc. son imposibles de eliminar, lo que debemos hacer es convertir los nervios paralizantes y desconcertantes en nervios que nos mantienen alerta, en actitud de control y concentración. Convertir las voces negativas en buenas consejeras que nos hacen ver nuestras fortalezas, amenazas y debilidades, que nos ayudan a analizar la situación y las circunstancias para que podamos diseñar estrategias, que podamos reaccionar, etc.
Tanto si estás cansado de deambular de curso en curso, de libro en libro, etc y no has superado todo aquello que hace que tu comunicación, tanto ante un interlocutor o ante un auditorio, no sea todo lo fluida que te gustaría, o si nunca has ido a cursos ni nada y quieres empezar a mejorar, he creado un GABINETE DE ASESORAMIENTO Y ENTRENAMIENTO DE LA COMUNICACIÓN. Este proyecto lo pongo en marcha animado por alumnos de mis cursos y amigos que buscan un proceso más personalizado y adaptado exactamente a sus necesidades. Una especie de entrenamiento personal para una actividad fundamental para la vida cotidiana y profesional.

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