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lunes, 27 de enero de 2014

SÉ TÚ MISMO



Querida/ o tú:
            Permite que te diga lo que quiero de ti en cuatro palabras, o quizás en tres:
SE TÚ MISMO
            Bueno, parece ser que con tres ha habido suficiente. Ahora permíteme que te cuente algo sobre esto que llamamos interpretación, actuación, o simplemente teatro. Todo empieza como empieza la creación: con una idea. Una idea que tiene un señor o señora a quien llamamos autor. Este autor va dando forma a la idea y ésta se va transformando en sueño a medida que se va plasmando en el papel, o en la pantalla del ordenador. Unos diálogos y unas acotaciones son lo único que tiene para contar una historia. Como este autor se siente artista y sabe que el arte necesita de un público que lo admire, busca a alguien que haga posible su sueño. A éste o ésta, lo llamaremos productor. El productor busca otra persona y le dice, “Tenemos esto, conviértelo en esto otro”. Entonces esa persona, a la que llamaremos director, va dándole forma y sentido a aquel sueño. Para ello se rodea de especialistas (luz, sonido, escenografía, vestuario…) y, de lo más importante, de lo que no puede prescindir en absoluto: el actor y la actriz. Sabe que sin ellos es imposible darle vida a ese sueño que empezó siendo una idea. Todo lo que ha ideado es fantástico, pero le falta lo primordial: ALMA. Él sabe que el único que puede darle alma a esto se llama actor y actriz… Entonces llega el actor y la actriz y el sueño vive y el sueño se transmite a un público, que es quien le acaba de dar forma en su cabeza.
            Pero hay dos tipos de actor y de actriz: EL ACTOR MALO y EL ACTOR BUENO. El actor malo es abundante. Hay muchos y la competencia es mucha también. El actor malo no es, sólo intenta parecer bueno, el actor malo no es, sólo imita. El actor bueno es escaso, casi no hay y no tiene tanta competencia. El actor bueno es, nunca intenta parecerlo. El actor bueno es, no imita. La actriz mala (el actor malo) no pone su alma en juego, simplemente roba un alma e intenta ponérsela aunque no sea de su talla. La actriz buena es Blanche Dubois, es Ofelia. La actriz mala intenta parecerse a Ofelia, imita a Ofelia. O aún peor, la actriz mala imita (y mal) a Vivian Leigh y la buena de Vivian (UN TRANVIA LLAMADO DESEO, LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ…), es única e irrepetible, como debes serlo tú UNICO E IRREPETIBLE. Nadie quiere la copia, todos buscamos el original.
            Por favor, fórmate para ser tú mismo. Para encontrar tu propia alma con sus virtudes y defectos y acéptala. El primer paso para conocerse a uno mismo es aceptarse. Escúchate. Mímate. No te compliques la vida. Ámate tal y como eres, y si hay algo que no te gusta de ti y la ciencia y la tecnología te lo permite, cámbialo. Pero has de saber que el alma no se puede operar. Desde que naces hasta que mueras tu alma está ahí acompañándote y pidiéndote que la escuches… y si crees en el más allá, que sepas que tu alma te acompañará eternamente… acéptala, es más fácil. No luches contra tu mejor aliado: tú mismo.
            Querida y querido tú, no quiero terminar esto sin decirte que el éxito o el fracaso está en tus manos, en nadie más. De ti depende. Puedes elegir qué clase de actor o de actriz quieres ser, pero recuerda, sólo hay dos clases. No confundas ser bueno o malo con famoso o exitoso, no tiene nada que ver, tú sabes, tanto como yo, que hay actores muy malos que triunfan y actores muy buenos que nunca llegan a triunfar… quizás porque no sabían que eran actores buenos, quizás porque dejaron de escuchar a su propia alma o quizás, porque se desanimaron al ver que, demasiadas veces la corona la llevan los mediocres, esos que gritan tanto que muchas veces, te impiden oír lo que tu propia alma dice. Los conocerás fácilmente. A esos mediocres se les conoce por lo que dicen que saben y no por lo que saben… si es que realmente saben algo…
            Podrás hacer las cosas bien o mal, qué importa, pero hazlas de corazón. Las cosas hechas con corazón siempre están bien. Tu trabajo es una obra de arte, ponle tu alma, una obra de arte sin alma, no es una obra y ni siquiera es arte.
            Así que: SÉ TÚ MISMO. Cuando aprendas a ser tú mismo, aprenderás a ser otras personas y esas personas serán de verdad porque tendrán alma… TU ALMA.





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